"Entre lo que se alucina, lo que se quiere ver, lo que se ve realmente y lo que no se ve, el juego es infinito: es ahí donde tocamos la parte más íntima del cine". Serge Daney.

13 de abril de 2012

BAFICI 2012 / La piel de cerca

L'estate di Giacomo
(El verano de Giacomo)
de Alessandro Comodin

¿Hasta qué momento exacto se puede filmar en detalle los cuerpos de dos jóvenes caminando, charlando, bañándose en un río y secándose al sol, sin dejar que la imagen se libidinice al punto de reclamar otra cosa o saltar al vacío? ¿Y si encima, adrede, se quita de la trama cualquier juego de seducción o tensión sexual? Hay mucho de resistencia en esta ópera prima de Alessandro Comodin, en su forma de registrar los cuerpos y dejar que sus personajes actúen como si fueran niños, con mucho afecto, desplazándose de un lado al otro como en un sueño donde todo estuviera permitido y, aun así, paradójicamente, se limitaran a permanecer en un estado de inocencia perceptiva, sintiendo a flor de piel el paisaje que los rodea o jugando con él. Pero, ¿hasta qué preciso momento, sin que la mirada se tense o las palabras (las muy pocas que se dicen) pesen más de la cuenta?

Verano, adolescencia, amistad y deseo. Piel embarrada en el agua y música metida en el cuerpo. La cámara sigue a los adolescentes desde atrás y participa del juego, con aparente ingenuidad. Es alguien más, una más; espectadora privilegiada que finalmente no podrá soportar la tensión y entrará en escena de manera real, incoporándose (literalmente) a la imagen. Para echar todo a perder. O no, quién sabe. Sí para dejar en claro que en un mundo digital de colores fugaces, lo único real, en la imagen, siguen siendo los cuerpos, y el deseo a su alrededor.

3 comentarios:

Antígona dijo...

Supongo que, aunque unas imágenes se presten más que otras, a la postre la posibilidad de la libidinización se encuentra en nuestra propia mirada. Y retener todo lo que se alberga en ella para que no se proyecte sobre lo percibido no creo que resulte nada fácil.

Que la cámara entre en escena lo entiendo como una forma de marcar la distancia entre el cine y la realidad. Una advertencia, al modo de la del famoso cuadro de Magritte: "Esto no es una pipa", se nos recuerda.

Un saludo

Hernán dijo...

Gracias por el aporte, Antígona.

Saludos

Manipulador de Alimentos dijo...

Darte la enhorabuena por el blog. Me gusta mucho como escribes.

Gracias por compartirlo con todos nosotros.
Carnet de Manipulador de Alimentos

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