"Entre lo que se alucina, lo que se quiere ver, lo que se ve realmente y lo que no se ve, el juego es infinito: es ahí donde tocamos la parte más íntima del cine". Serge Daney.

21 de julio de 2010

Uno y el cine

A Michel Foucault le servía la idea de preguntarse por qué no podía adoptar él un joven de más de veinte años para pensar que las relaciones sociales están siempre reguladas por un poder que nos excede, ante el cual una opción a tomar, no siempre obligada, no siempre moral, es resistirse. Además de las familiares, las laborales, las de amigos y vecinos, ¿cuántos otros tipos de relaciones podrían existir? Matrimonios, novios, amantes. ¿Cuántos más?

Godard (¿o era Truffaut?) recomendaba entrar a una sala de cine con la película empezada y verla por la mitad, o verla desde el comienzo y levantarse a los veinte minutos y entrar en la sala de al lado. Relaciones posibles.

Con este blog mi relación fue la de una ausencia de semanas largas. También con el cine. Pero la distancia también regala sus sentidos y permite resignificar mejor algunas cosas. O no.

Poco importa, de todas formas siempre se escribe para que a uno lo quieran. Y Roland Barthes siempre tiene razón.

4 comentarios:

Dialoguista dijo...

jajaja que post más atípico y lindo ;-)
Y claro que nuestra relación con el cine varia, muta, crece, y un largo etc. No somos siempre los mismos aunque seamos los mismos, ni "yo" ni "el cine" ;-) Quizás por eso tengamos una relación tan interesante jajaja
"siempre se escribe para que a uno lo quieran" suena a miel, el broche dorado para el post lindo y atípico ;-)
Se lo extraño hombre, no haga más esos desarreglos jijiji

Hernán dijo...

Gracias por pasar y dejar estas palabras. La frase del final es del maestro Roland, que como digo en el post siempre tiene razón.
Y bueno, prometido, espero no desarreglar demasiado.
Saludos.

Ezequiel Villarino dijo...

Coincido: Roland Barthes siempre tiene razón.

Saludos!
EV

Dialoguista dijo...

che, volvé ;)

Publicar un comentario