N.S
-
Busco palabras, formas justas de decir lo imposible: lo que siento. Pero
creo que lo que siento es intraducible. ¿No te pasa sentir algo así?
En el cine...
Hace 1 hora.
"Entre lo que se alucina, lo que se quiere ver, lo que se ve realmente y lo que no se ve, el juego es infinito: es ahí donde tocamos la parte más íntima del cine". Serge Daney.
8 comentarios:
Hola, qué tal,
Todo el cine de Ozu es una lección sobre ese tema, sin duda. Muchos deberían dar un repaso a su filmografía, especialmente los que se auto-proclaman con cualquiera de las etiquetas disponibles para intentar definir lo actual, lo moderno, lo post, etc.
Ante los que se declaran o hacen ostentación de modernos, me echo a temblar, igual que con los que hacen gala de ser tolerantes. Son atributos que no hace falta airearlos, se demuestran con los hechos.
Un saludo.
PS. Por cierto, a mí me gusta emplear la palabra "vieja" en sentido irónico para referirme a según qué películas.
Muy bueno. No conozco el cine de ese director (mi conocimiento del cine oriental es patéticamente deficiente) pero esta escena es nítida y certera. Yo también detesto cuando se descarta a una película de 2005 (¡o de 1995!) por ser "vieja". Me parece que voy a empezar a instrumentar la misma venganza que Roberto.
Es que defintivamente hay películas viejas, como hay viejo un jean o una remera que por el uso ya está gastada y se la reemplaza por otra o se la usa para dormir (ciertas películas promueven los mismos impulsos). Cualquier tipo de imagen esclavizada por el deseo de cierta liquidez comercial nace vieja desde el vamos, porque su forma y sus intenciones piden a gritos, a nivel industrial, un reemplazo casi inmediato. Pero me parece que ninguna imagen que nos haga descubrir el mundo con otros ojos (que nos haga ver más y mejor) puede volverse vieja, porque de alguna manera escapa del tiempo.
Saludos y gracias por pasar.
Aplausos y más aplausos, Hernán: para el post en concreto y para tu último comentario aquí arriba. No hace falta decir que suscribo a lo dicho línea por línea.
Un saludo.
Estimado Hernán. Si bien sabes que este es uno de mis blogs favoritos, situaciones que sería aburrídismo recordar me mantuvieron alejado de la vida blogger durante este tiempo. Leeré con avidez tus artículos y comentaré en ellos a la brevedad.
Seguí creando, un abrazo.
Silvio
Pues la verdad es que no puedes tener más razón, en el caso del cine las inercias de mercado modulan su consumo de manera más agresiva que en otras artes...
Me acuerdo la medida que tenía yo a mis doce años para calificar una pelicula como "vieja! Tenia que tener caunto mucho 1o años más que yo. Asi toda película del 52 para atrás(yo casi como Fito Paez, soy del 62) eran de otra era. Las que tenian "apenas una dácada más que yo, habia decidido que eran mis contemporaneas, mis hermanas mayores. Ni que decir las peliculas estrenadas o realizadas el mimso años de mi nacimiento. Esas eran como parientes cercanisimos )y desconocidos ) Y que por ese entonces eran dificles de ver, porque no habia ni video; ni dvd, ni torrens, ni nada por el estilo. Y encima muchas de las que mis ojos buscaban en librpos de cine, eran prohbidas para menores!!! Ah, lejanos placeres de la transgresion de los cines de barrio, cuando encontraba una reposición, y un boletero sobornable....
Hoy siento que la mayoria del cine actual, del que llega jueves a jueves a nuestras salas, es mucho más viejo que mis clasicos contemporaneos de mi juventud. Y creo que muchas películas de estos estos ultimos 20 años, envejecen a horas de ser vistas. Bueno, peliculas... productos, digo. Peliculas, de verdad, algunas quedan , por suerte todavia... /Quedó un comentario confuso, con aire a viejo choto!!! Noooo! Viva Apichaptpong, entonces, que nació muchas despuès de mi adolescencia y me produce el mismo asombro que cuando descubria el cine por entonces!Viva Joao Rodriguez y su Morrer como un homem!Al lado del Fellini revistado hace un mes en la Lugones.
Bienvenido otra vez al ruedo, Hernán.
Siempre te leí. Es la primera vez que comento
saludos
Alejandro Ricagno
Hola
No existen películas viejas o nuevas... solamente muy buenas, entretenidas, regulares y malas. Ozu, fue un excepcional creador. Llamarle a sus films "viejos" es simplemente ignorar su aporte a la cinematografía del mundo. En el film Oharo o Buenos días, dice una frase célebre, la televisión es para 100 millones de tontos. Primero, no se equivocó... segundo, se quedó cortísimo en la cantidad... Saludos
PEPE
Publicar un comentario