¡Qué madre! Para cualquier iconoclasta o refutador de arquetipos culturales (de épicas y mitos), ésta es la película: Aliens (James Cameron, 1986). Muestra lo que es una madre descendiendo (literalmente) a las profundidades para recuperar a su hija de las garras del infierno. Y el infierno es una bestia despreciable que se reproduce de forma obscena y a costa de los demás. Y esta bestia, también Reina (aunque no madre), es además el culmen de lo insaciable que busca la eterna y absoluta indeterminación (para Ripley es una puta, como dice en el último enfrentamiento). Bajo la amenaza viscosa de la bestia todo se deshace (tiene ácido en lugar de sangre) o se coagula (no mata, asimila). La tecnología, el ejército y la política (Burke) desaparecen por completo o se integran al nuevo estado de cosas. No hay opción. Como un orden social implacable, la Reina se expande en tiempo y espacio, consumiéndolo todo.Todo. Menos la mitad destruida de un androide (aquella que se salva -Bishop significa obispo en inglés- permite salvar a Newt de su caída), un padre herido y ausente de la última batalla (porque sólo Ripley puede llevar adelante el rescate, y recuperar su descendencia), una madre y su hija. Una madre (Ripley) y su hija (Newt), que recién con la bestia liberada -aunque no destruida- se permiten soñar.
Entiendo que estos párrafos pueden tener poco que ver con cualquier actualidad. Pero rever ciertas películas permite recordar, entre otras cosas, la falsedad de ciertas dicotomías que aún hoy se siguen leyendo y escuchando (cine comercial vs. cine de autor, reflexión vs. entretenimiento, y así). Entre tanta basura mediática en pantalla grande, Aliens, de James Cameron, se acerca al arquetipo perfecto que toda película de acción y ciencia ficción debería desear alcanzar. Y no resigna nada.

13 comentarios:
Pasa que a la bestia, si la pensamos como lo puramente instintivo, nunca se la doma del todo. Podemos defendernos de ella de muchas maneras, pero la cultura se las ve negras cuando intenta sepultar lo irracional. Y más en épocas como esta en las que, lejos de evitar el ácido que nos destuye la piel, nos la herimos con tintas de diversos colores y la perforamos con objetos de diferente tamaño.
En fin, que la primacía de lo imaginario le hace mal tanto al cuerpo como al cine.
Me suena esa frase del título :P
"¡Get away from us, Michael Bay!", podría haber sido otro título para el post, pero no tenía nada que ver. Y sí, tenés razón, la primacía de lo imaginario es una bestia insana que no quiere otra cosa que reproducirse simulando la novedad y la diferencia. Y nos hace mal, porque queremos demasiado al cine.
Gracias por semejante aporte, mge.
Yo todavía me debato entre esta o la primera entrega, aunque sean radicalmente distintas a pesar de pertenecer a la misma saga. Muy lúcido artículo y muy buen flog. Le sigo ;)
Éste es precisamente, según mi criterio, el mejor Cameron. "Aliens" es una de esas milagrosas películas de acción y ciencia ficción a las que no les sobra ni les falta nada.
Por lo demás, coincido plenamente con vos -y hay muchas cintas más que sirven de ejemplos- en echar por tierra esa absurda y falaz dicotomía.
Un placer leer éste blog. Un saludo.
Cinemagnificus y Clau, gracias por los comentarios.
Curiosamente, esta semana - acaso por haber leído la amenaza de precuela por parte de Ridley Scott - se me dio por pensar en cuánto aportó Alien a los que circa fines de los 70´s leíamos sci fi vía la editorial Minotauro, y hace unas horas escribí un post no acerca del film sino sobre su afiche (http://viviendodosveces.blogspot.com/2009/08/un-poster.html).
Por otra parte, además de coincidir en que rever películas ejemplifica la falsedad de las dicotomías que mencionás, querría agregar, en la misma sintonía, que toda obra que permanece en nuestro recuerdo nunca deja de ser actual.
Finalmente, una paradoja (algo dicotómica): Aliens es muy buena y resulta fácil defender a Cameron, pero mi favorita es Alien ¿y quién se anima a defender al Scott post Blade Runner?
¡Qué grande! ¡Qué grande!
Me ha encantado tu análisis. Es brutal. Me muero de ganas por ver lo que dices de la barrocada de Alien REsurrection, donde los temas de la madre se hiperbolizan.
"El sueño de la razón produce monstruos" jejeje Muy buena crítica y comparto lo de las dicotomías (de hecho digo algo sin tanto vuelo al respecto en mi ultima entrada) Ahora tb comparto loq ue dicen de la de Scott que tal?
Siguiendo con el tema me parec interesante (anqe bastante desperdiciado) el intento que hace johnatan Frakes (ya estoy citanod a cualquiera, no? -pero hablabamos d eromper dicotomías) en Star Trek First Contact anqe ahí el mérito principal reside en Alice Krige que, para variar la rompe, mas teniendo en cuetna las limitaciones fisicas del personaje
Muy buen post, slds nimios!
Y, por supuesto, para l tema del padre, nada como Forbiden planet" ;)
Aqui Cameron estaba en su mejor momento, lejos de las ególatras alucinaciones de un simplicidad del colosal tamaño de Titanic y lejos también de su obsesión por realizar documentales y alejarse de la ficción. Cuentan que fue un rodaje durísimo y que Cameron era poco menos que un tirano. A mi me parece una película impecable, un ejemplo del mejor cine de acción a la altura de "Jungla de cristal".
Ahora bien.., compararla con "Alien" creo que ni si quiera habría que planteárselo. El film de Scott es otra cosa bien distinta aunque en cierto modo y en conjunto, yo al menos considere que es mejor película que la de Cameron.
Pablot: es verdad, defender al Scott post Blade Runner es una tarea de alto riesgo (de chico me gustaban las imágenes de Leyenda, pero hoy me da miedo reverla, y no precisamente por su contenido). Saludos.
Alabama: debería volver a ver Alien Resurrection para hablar de ella, pero creo que (como gran parte del cine de Jeunet) tiene más de pirotecnica que de cualquier otra cosa. Es entretenida y visualmente extravagante, pero después de los créditos finales uno pasa a otra cosa y se olvida (como en la pirotecnia). Saludos.
Jb: gracias por el aporte (voy a leer esta entrada tuya que decís, que ya no es la última supongo), pero la verdad es que no puedo agregar demasiado porque tengo menos Star Trek que de física cuántica, nunca logró cautivarme del todo la serie. ¡Saludos!
Ramón Monedero: estoy de acuerdo, con la de McTiernan podrían encabezar lo mejor del cine de acción de los 80. Con respecto a Titanic, estamos parcialmente de acuerdo: hay en ella egolatría (el barco mismo), alucinaciones, simplicidad y tamaño colosal, y esto la vuelven, entre muchas otras cosas, una película excelente. Se nutre de la historia del cine norteamericano clásico (desde Griffith en adelante) y usa una historia de amor para hablar de la memoria (del cine) y del arte de saber narrar. Saludos.
Suele ser la favorita de los fans. Pero yo, y soy un fan de la cuadrilogía, siempre he preferido las otras. Nunca me gustó el paso que dio la serie en cuanto a género desde la original a su secuela. La tercera y cuartas partes ya es que directamente tienen poco que recibir, solo hay que disfrutarlas lo que cada uno pueda. Pero de la segunda yo esperaba muchisimo más.
Por cierto, he estado echándole un vistazo a tu blog y me ha gustado bastante así que quería proponerte un intercambio de enlaces. Yo también tengo un blog de cine, llamado Hotel Overlook. Lo puedes ver entrando en mi sitio web. Si te parece bien la propuesta coméntamelo en el blog.
Un saludo.
Hola, Rick. Me parece bien, en estos días voy a andar visitando tu blog. Saludos.
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