
"El film es un camino que el espectador recorre sin mapa, sin brújula, sin tablero de control. Las informaciones faltan, siempre faltarán, es su falta lo que produce efecto. El espectador no está inmerso en la lógica de la información (saber más de lo que se está presenciando) sino de la transformación (saber de otro modo). Ésa es la razón (idealmente) por la cual toda proyección es una experiencia vivida. No hay proyección sin la puesta a prueba de un sujeto. La simulación no es representación. La experiencia del cine-espectador en su recorrido a través de un film no es ni reducible, ni acelerable: no es simulable. Se paga con el precio de la prueba que no conduce al 'ganado/perdido' del juego. No se puede expresar como un 'resultado'. No es una respuesta o un tipo de respuesta a una serie de estímulos. Esta cuestión de la experiencia aparece actualmente como central. Porque la experiencia incomoda a los mercados. Desgasta a los consumidores (los educa). Molesta por naturaleza, fatiga a los adoradores de perpetuas novedades. La imperceptible (pero implacable) ley de las sociedades de espectáculos comerciales, reduce el papel de la experiencia (no la que se vende o se consume sino la que se transmite o intercambia) y de paso reduce el margen subjetivo de toda relación."
Jean-Louis Comolli, cineasta y crítico francés, en Trafic (nº 15, 1995). La imagen pertenece a esa experiencia deliciosa llamada Un conte de Noël, de Arnaud Desplechin (Un cuento de navidad, estrenada en Argentina como El primer día del resto de nuestras vidas).

11 comentarios:
Yo también creo que Un conte de Noël es una experiencia deliciosa. Por momentos me desconcertó, en otros me perdí un poco, de a ratos disfruté a pleno. Debe ser porque la película es "un camino que el espectador recorre sin mapa, sin brújula, sin tablero de control". Ojalá se estrenaran más películas de este tipo.
Muy buena la cita.
Un abrazo
Muy Buen Artículo.
Saludos
Excelente!
sin embargo siempre hay gente que quiere "TODA" la información por algo el subrayado susbiste, no porque sean orates sino porque funicona. Además e sun problema que v amucho más allá del cine. Lo mismo que el de los adoradores d eperpetuas novedades anq een el cine en particular hacen estragos pero supongo que eso es por la propia caracteristica del cine como producción y como consumo
Slds nimios
Andrés: sí, tal cual, es verdaderamente una experiencia. Y como pasa con las buenas películas, a uno le preguntan de qué se trata, qué pasa, de qué va y esas cosas, y uno no sabe por dónde empezar, qué contar, qué dejar afuera. ¡Es que las grandes películas no se cuentan, se viven! ¿Cómo hace uno para contar Sed de mal o Vértigo o, incluso, Tiburón? Sí, las contás, es fácil, pero entre ese cuento y la película hay un abismo. ¡Un abrazo!
Fabio: saludos a vos, y gracias por pasar.
Jb: vos lo decis... y es que entre la información TODA y el ansia de la perpetua novedad hay una relación más que carnal. Relación de conveniencia y superviviencia mutuas, porque lo que se muestra todo y sin resto exige al instante su reemplazo sin pensar demasiado. Como en la tv, por ejemplo. Saludos.
Llama la atención el título dado en Argentina a esta película. Curioso, por lo dramático, dice mucho de la interpretación del... traductor. Hay cada título por ahí que daría para hacer todo un estudio...
Un saludo!
Wow.. Eso de "saber de otro modo" fue más profundo de lo que se sintio. Grandes palabras, francamente, sea de la película que sea
Me encantan estos articulos!
Bueno, debo decir que a mi me parece uno de los titulos mas sobrevalorados de los que han aparecido últimamente, me parece pretenicioso y hasta tedioso con sus falsos recursos dramáticos. Pero en fín, sobre gustos...
Babel: una vergüenza el título que le pusieron acá a esta película, parece que incluir la palabra "navidad" en esta época del año era un riesgo demasiado importante. Saludos.
Adayin: Comolli es un tipo muy lúcido que escribe como los dioses. Fijate que seguro podés encontrar algunos libros de él traducidos al español. También es realizador y dirigió varios documentales. Saludos.
Julieta: gracias por pasar y dejar tu comentario.
Pabela: me gustaría saber a qué te referís con "falsos recursos dramáticos". Lo de pretencioso podría compartirlo si la película tuviera una narración tradicional, lineal, contenidista, pero siento que Desplechin transmite con su forma de contar una espontaneidad que poco tiene que ver con lo pretendidamente calculado y con la manipulación emocional. Pero está bueno poder disentir y ver cosas diferentes de una misma película. De todas formas, te recomiendo la mejor crítica que leí sobre el film, escrita por Carolina Giudici, del blog amigo Morir en Venecia.
Excelente cita. ¿Puede conseguirse esto en algún libro de recompilaciones?
El artículo de Comolli está incluido en el libro Filmar para ver, editado por Simurg y Cátedra La ferla (UBA).
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