"Entre lo que se alucina, lo que se quiere ver, lo que se ve realmente y lo que no se ve, el juego es infinito: es ahí donde tocamos la parte más íntima del cine". Serge Daney.

9 de marzo de 2009

Watchmen: ¿adaptación, fidelidad, apropiación?

¿Hay películas más o menos fieles a su fuente literaria original? No creo. El concepto de fidelidad a la hora de pensar en el proceso de adaptación, traducción, transposición o como quiera llamarse, que una película realiza con respecto a su fuente original, es algo absurdo. Watchmen/comic es una obra excelente y Watchmen/película una mercancía insignificante, pero no porque la última modifique grandes cosas del texto que le da origen (algo que no hace) ni tampoco porque reproduzca milimétricamente imágenes, diálogos y situaciones de las viñetas del comic (algo que sí hace); la película es poca cosa porque su director Zack Snyder (el mismo de 300) no logra crear, entre tantos personajes, historias e ideas solemnes mezclados durante casi tres horas, un universo coherente y cerrado en sí mismo; porque no va más allá de la imagen y su regodeo estético aplicado arbitrariamente (hablo, entre otras cosas, del recurso de aceleración/cámara lenta al mejor estilo Matrix, que desde la película de los hermanos Wachowski a esta parte se ha vuelto una fórmula estética de tipo industrial casi sin precedentes) y porque no hace del contenido de su película una lectura crítica que le permita salirse por fuera de una superficial puesta en imágenes cuyo objetivo no sea únicamente la pirotecnica visual, el sonido siempre parasitario de lo que vemos o una musicalización ingeniosa que por momentos decide ubicarse en contrapunto del contenido dramático de algunas escenas. Quiero decir con todo esto que las flaquezas o las bondades de la película de Snyder poco tienen que ver con la relación que la película mantiene con la obra que le da origen.

Como dije más arriba, hablar de mayor o menor fidelidad de una película con relación a una obra pensada y creada a partir de los códigos particulares de otro medio (en este caso un comic) para valorar, analizar o criticar la película misma, me parece absurdo. El concepto se limita siempre a esconder lo específico del lenguaje de cada medio para promover un extraño criterio de vigilancia moral concentrado en las aparentes cualidades compartidas (personajes, diálogos, trama) que resulta, la mayoría de las veces, en resolver cuánta es la distancia que separa la película de su fuente. Según esta idea, cuanto menor es la distancia, mejor resulta el film (quizás porque de esta manera los efectos producidos sobre la emoción y la inteligencia del espectador estarían más cerca de parecerse a aquellos producidos sobre el lector, siempre ideal y platónico, de la obra original). Al menos es lo que uno (si leyó Watchmen y luego vio la película) puede inferir del pensamiento de Snyder, quien parece convencido no sólo de que puede serle fiel al comic de Alan Moore sino que además debe serlo. Pero como suele ocurrir, a mayor intención de fidelidad en el espíritu del director, más pobres son los resultados. Snyder intenta reproducir milimétricamente planos, diálogos y giros dramáticos presentes en las viñetas del comic, motivo por el cual uno podría considerar que apuesta por la fidelidad. ¿Fidelidad? En todo caso el director es fiel al comic, que tiene como pieza de culto colocada en un pedestal de reverencia, pero no a la película que tiene entre sus manos. ¿Cómo podría hablarse de fidelidad si el realizador no se apropia de la fuente original de tal forma que su objetivo sea concebir algo nuevo (en un nuevo medio) puesto que lo otro (el comic) es algo ya hecho? No casualmente los mejores momentos de la película son aquellos en los que Snyder decide escapar de su lealtad ciega a las fuentes (por ejemplo, cuando Rorschach escapa de la cárcel y le pregunta a su psiquiatra "¿qué ves?" mostrándole su máscara) para dejar que sus personajes tengan vida propia y actúen por fuera de un esquema rígido y asfixiante. Son momentos en los que la película, segura de sí misma, decide decidir, y todos respiran. Lástima que estos destellos son demasiado pocos en una película de casi tres horas.

Si estamos de acuerdo en que no debiera existir adaptación (término poco feliz que remite a la idea de encajar algo en otra cosa) sin apropiación, ni tampoco apropiación sin la conciencia de tener entre las manos un nuevo tipo de cartas para barajar de nuevo y de la forma que se quiera, ahí tenemos el ejemplo de Christopher Nolan, quien supo hacer con todo esto una película excelente.

12 comentarios:

Bestiarium Vocabulum dijo...

Yo estoy a favor de la fidelidad en las adaptaciones, pero fidelidad que no tiene que ver con la semejanza de los elementos, ni con la representación de palabras en imágenes, sino mas bien lo que me agrada (y es personal) es la adaptación de sentidos y sensaciones para lo cual la creación siempre es necesaria.
Despues de todo, quizas toda creación sea una adaptación y cuando alguien pinta una manzana de nada sirve representarla tal cual es, si lo que se quiere transmitir es la sensación de delicia al comerla... para ello sera necesario crear, inventar esa sensación de delicia en la obra misma.

Marcos Ortega dijo...

Yo estoy a favor de las no adaptaciones o de las adaptaciones lógias, es decir, teniendo en cuenta el género del que se adapta y al que se adapta.

Hernán dijo...

Bestiarium
Como digo en el post, generalmente se usa el concepto de fidelidad para establecer cuán alejada está una película de aquello que tendría de semejante con la obra original (texto, argumento, personajes), pero a mí me resulta aburdo pensar de esa forma. Si te referís a que la adaptación debería serle fiel al sentido, al espíritu o a las sensaciones que producía la obra original, te entiendo, pero no deja de ser un juicio moral acerca de lo que debería ser la nueva obra en el nuevo medio (una película con respecto a una novela, por ejemplo). En cuanto a lo último que decís con tu ejemplo de la manzana, estamos de acuerdo. Pero es todo lo contrario a lo que logra Snyder con su película Watchmen, que se limita a reproducir de forma gélida las viñetas más coloridas de un comic sin hacer una lectura cinematográfica de todo el material que tiene entre las manos.

Marcos
Yo creo que se puede adaptar cualquier cosa, siempre y cuando que aquél que lleve adelante la adaptación se apropie de tal forma de la obra original que ponga su visión del mundo en todo el asunto. O no una visión, que suena demasiado solemne, pero sí al menos una lectura o una revisión del material a partir de los códigos del nuevo medio en el que quiere trabajar. Watchmen es un híbrido confuso, con un sentido pobre de lo que el cine, en mi opinión, puede llegar a representar.

Cecil B. Demente dijo...

Ha hecho usted un razonamiento excelente, la verdad. Nos hemos ido de un extremo a otro, antes lo habitual era tener la obra original de referencia y punto, y era común que hubieran importantes diferencias entre ambas, pero ahora se ha puesto de moda el copy paste, algo que se nota en remakes como el de Psicosis, también.

marguis dijo...

A mi me gustó la película y me pareció una adaptación correcta... hay que admitir, y sobre todo en el medio del cómic y las novelas gráficas, que parecen ser buen caldo de cultivo y con el trabajo medio hecho para trasladarlas a la gran pantalla... que la acción o el diálogo desarrolado en una viñeta a veces queda de lo mas absurdo y vacio... e incluso ridículo... en pantalla grande (ver Sin City)
Lo que está claro que "Watchmen" el cómic inadaptable... ha sido adaptado, con mas o menos éxito... con mas o menos rigurosidad...
:)

jb dijo...

Excelente comentario. Me parece que precisás las características (como "banda de sonido ingeniosa") y la pobreza del conjunto. Personalmente cre que acá (como en "300" y "Sin city") no hay adaptación, hay literalidad. Definitivamente los muchachos no parecen entender que es un guión "adaptado" Es literal y falla. Porque la obra atrasa.
Primero: No podés ser literal con una obra de veinticinco años que se metía en su actualidad (guerra fría) y sus traumas (macartismo, más guerra fría, vietnam) de ese momento.
Segundo: algunas de las pocas modificaciones: la que señalás vos, la última escena y la modificación del "plan siniestro" son aportes que demuestran porque es necesario crear y no repetir. EL "plan siniestro" del comic quedaría ridículo traducido a pantalla tal cual y este queda mejor. Pero en otros cambios se nota porque Znyder no se animó a cambiar demasiado: Se pondría en evidencia. El manejo del "villano" es más que malo en comparación con el original, la supresión d eun par de diálogos parecen más querer salvar a los personajes de los que se encuentra más cerca ideológicamente que mejorar la creación.
Tercero: de resultas d eambos no genera empatías y solo quiere apabullar por desplieguen
y por perfección de copista.
Tercero: La fidelidad. En 2300" Znyder es fiel al original, solo que e sfiel a un adefesio,. En Sin City Robert Rodriguez es fiel al original pero demuestra su diferencia como director y ofrece una obra propia pese al "copismo" casi medieval. En "V", para mí, los Wachovsky ofrecen un ejemplo de "fidelidad" sobre la base de la modificación. Lo mismo que hace Jackson (mucho mejor no lo discuto) con Tolkien e inclusive, disculpen el exceso, en la última "montecristo" (la película)
Es decir, es mucho más fiel la recreación que modifica con ganas pero remite a una idea fuerza, sentimiento, posiciones del autor, intención, lo que fuere que conecta con la anterior y podemos decir: Son dos obras pero una es fiel a la que le precedió (al menos en algo) Ese ejmplo d efidelidad está en la escena final y en el (ahora sí) uso ingenioso de la música. Lamentablemente ese pequeño momento en que Znyder se acordó no alcanza para opacar las otras dos horas y media de película
Saludos, disculpe la extensión y muy buena crítica

Bestiarium Vocabulum dijo...

• Mas que juicio moral, es una elección personal, creo que por eso lo aclare. era personal... Igualmente en ese punto.. Hay un limite a las "versiones" que pueden producirse de algo, para que ese algo siga entrando en la categoría de "adaptacion" y no sea simplemente otra cosa... algo tendrán que trasladar. (mi preferencia, recalco preferencia, es sentidos)

• Nunca dije que Watchmen era una buena adaptación, estamos de acuerdo en que no hay invención. Sin invención, no importa si es una adaptación... no puede haber nada bueno y eso es lo que decia de alguna manera en el comentario.

juegos dijo...

Bueno aunque se ha intentando sacar una pelicula adaptandose casi igual a los personajes de las revistas, pues lo importante es que por lo menos existe un parecido cerca de lo real

darkerr dijo...

Pues en verdad a mi me encantó pero como un buen divertimento, como se dice, pero tambien noté que la fidelidad tan estricta hace que los actores no puedan soltarse más alla de los dialogos y hasta de las poses del comic. Un director mas veterano o mejor dicho mas experimentado hubiese tenido reparos con ello. por eso sigo diciendo que seria bueno ver a Snyder en una pelicula con una historia nueva y sin referentes, casi creo que lo haria bien porque oficio tiene.

Hernán dijo...

Cecil: de todas formas, me quedo diez veces más con el copy paste de Van Sant (al menos uno encuentra ahí la conciencia de un riesgo) que este híbrido de Watchmen.

Marguis: ahí me parece que está el asunto, y para mí el error: en pensar que en el comic el trabajo está medio hecho para el posterior traslado a la pantalla.

JB: es verdad lo que decís, el comic construye en los 80 un presente alternativo de los 80; la película construye la misma alternativa de los 80 pero en el año 2009. Por eso no sólo hay literalidad sino también falta de apropiación de la obra que Snyder tiene entre las manos. Lo que pasa es que en las manos Snyder no tiene nada, por eso se las lava y se entretiene jugando a ralentizar las imágenes mientras se convence de estar diciendo cosas impotantes sobre el mundo... Te sigo en tu idea de fidelidad, siempre dentro de ese sentido: idea fuerza, sentimientos, recreaciones, intenciones, etcétera. A eso me refiero cuando hablo de apropiación por parte del cineasta de una obra que le sirve como fuente. Fidelidad de la película consigo misma, no con las viñetas más coloridas de un comic ni con sus diálogos más altisonantes.

Bestiarium: está bien la aclaración, pero no estoy seguro de estar de acuerdo con esos "límites". En todo caso uno dirá luego cuanto más o menos alejada está la película del espíritu o las ideas (o sensaciones) de la obra del medio original. Pero no la limitación previa, ni desde la creación ni desde la crítica.

Darkerr: me hubiese gustado ver esta adaptación en las manos de Terry Gilliam, por ejemplo (no el de ahora, sino el de varios años atrás). Y como divertimento está bien, es verdad, tampoco me aburrí.

Gracias a todos por los comentarios.
Saludos.

Guido dijo...

Excelente como siempre. Me alegra cuando coincido con el autor del mejor blog de cine en español ;)

Como dices aquí, al ver esto más se debe apreciar el logro de Christopher Nolan.

Un saludo!

Fernando dijo...

Efectivamente, una cosa es un cómic y otra una película. Watchmen es decepcionante y prueba de ello es que los números tampoco acompañan a la superproducción en la taquilla. Demasiado larga, demasiado lenta, demasiado estética.

Publicar un comentario en la entrada