Por una cabeza:El espectador como ser pensante
Por Ezequiel Romero
Tuve hace un tiempo la oportunidad de conocer el ámbito de trabajo de Lucrecia Martel. Observé aquel espacio con atención: vi altas bibliotecas antiguas y detrás de sus vitrinas los raros títulos de unos libros que iban de la medicina forense y criminal pasando por la teología, la filosofía y la vida de santos e iluminados. ¿Cuál era la lógica secreta que alternaba esos temas con otros más cercanos al mundo del cine y la literatura? Acaso la respuesta sea su obra (La ciénaga, La niña santa, La mujer sin cabeza). Pero en aquel universo ordenado había un objeto extraño e insólito, un antiguo sillón de dentista, que inquietaba un poco el cuadro. El orden era minucioso y la átmosfera, casi aséptica, parecía más el ámbito de un cientista que el de un director de cine. Lucrecia Martel, como el entomólogo, observa sus criaturas detrás de la lente y describe sus comportamientos de acuerdo a un punto de vista moral.
En aquel tiempo, Martel, ante la dispar recepción de La niña santa, ya preparaba dos proyectos simultáneos. Uno se llamaba Gente (el título me parece genial) y era una especie de film de terror psicológico ambientado en un pueblo; el relato daba cuenta de la inusitada aparición de un grupo de gente que inexplicablemente aterrorizaba a los miembros de una comunidad. El otro proyecto era La mujer sin cabeza. Años después, al ver la privada de esta última película, tuve la sensación de que el otro proyecto, aun habiendo sido abandonado, se había colado por los intersticios del nuevo film. Si bien La mujer sin cabeza no pertenece estrictamente al género del terror ni posee elementos declaradamente fantásticos, invoca otros fantasmas contemporáneos. Deliberadamente, Martel parece querer situar al espectador en un sitio (no ya incómodo o díficil) sino fundamentalmente extraño, y lo hace a través de una forma cinematográfica rigurosa. Postula un tipo de relato agujereado cuyo centro está minado. Su especial asunto gira alrededor de un enigma no policial sino más bien íntimo y existencial.
Un accidente nimio crea una especie de feroz vacío en una persona. Más que chocar contra un objeto físico -perro, niño o fantasma- Verónica (María Onetto) colisiona contra lo extraño, innominado e indeterminado cuya desposesión recorre todo el decurso del film. El relato queda a merced de una instancia fantasmática apenas insinuada; cuando el espectador regresa con la protagonista del largo viaje inicial, ambos quedan confinados dentro de una cápsula. A partir de allí, todo lo estable y conformado será visto desde el más puro extrañamiento. El choque instala una pausa existencial que, en primera instancia, deja al personaje enmudecido. Estamos frente a una diferencia notable entre la articulación del ser y la palabra, que se aleja del planteo de los dos primeros largometrajes de Martel, donde las protagonistas raramente dejaban de deslizarse por la pendiente de un irrefrenable decir de cosas. Hay una pérdida, algo que impide comunicar ya, por lo menos de forma verbal, la nueva situación de la protagonista. El mundo cotidiano, a la vez que hace visible, en su obstinado repliegue, la recaída continua, evidencia las grietas de comunicación y los abismos entre clases sociales y generaciones. La mujer sin cabeza oculta y exhibe el inmundo e insidioso malestar de una mujer que ha perdido su lugar dentro del orden de su rincón sociocultural y está sola. Pero esta historia, ni anodina ni extraordinaria, que vemos y oímos, esconde otro relato, aún más sutil, que ocurre casi siempre fuera de campo. Algo ha sido antiguamente enterrado. Y este algo soterrado emerge y hace visible todo el descalabro.
Es el espectador quien, precisamente, se enfrenta a este relato débil, lacunar y errático, y debe fortalecer su visión y reponer (al menos conjeturalmente) aquello que se insinúa pero no se muestra. Como otro fantasma, cruza el espacio vacío, semidesértico, y espía, detrás de innumerables marcos y ventanas, los fragmentos de vida de esta mujer rota. Casualmente (o no) el único personaje que percibe esta presencia extraña, manifestándola, es la anciana tía senil que está recluida en su cama. Este rol pertenece a María Vaner, emblemática actríz del cine argentino de los '60, una etapa de la cual el tipo de cine de Martel es deudor. La muerte de Vaner (apenas semanas antes del estreno de la película) amplifica esta ausencia central. Su aparición fugaz, apenas una cabeza que sobresale desde una cama, sitúa esa secuencia en el limite entre la vida, la muerte y el más allá del cine.
En el caso de La mujer sin cabeza, el razonamiento y la inteligencia del espectador no son contradictorios respecto del reconocimiento del misterio central que subyace a la propuesta. La aparente deriva del film no excluye el reconocimiento de su itinerario. El espectador, que sufre la decapitación del título, debe encontrar la solución en su propia cabeza. Tan singular en su frágil existencia, como la mujer de la película, debe convertirse de nuevo en un ser pensante.
17 comentarios:
La película esta excelentemente dirigida, de eso no hay dudas. Personalmente la película no me gusto, la excelente dirección no la convierte en la mejor película. Esta muy bien realizada, es una buena película, pero no me gusto.
Es verdad! Hay que poner mucho de uno para disfrutar de esta pelicula, la vi el fin de semana y me hizo pensar lo que significa esto de "el espectador" para el cine pochoclero, alguien no pensante, seguro.
Muy buena la pagina.
El cine de Martel tiene algo fascinante que es lograr discrepancias en sus espectadores, un cine que inicia un arduo debate. Una directora que hace películas que van más alla de su tiempo de duración y te deja reflexionando, elogiandola o criticandola. Eso es algo muy importante en el cine. Y esta es una gran película de una directora que esta evolucionando cada más en el manejo del lenguaje! Un abrazo.
Ariel.
Hola soy Matias de Mar del Plata y vi is la pelicula hace poco sin ninguna recomendacion o influencia, error de mi parte que no volvere a cometer cuando vuelva al cine ya que la pelicula parece carente de un conflicto claro. La trama es demasiado lineal y a la vez es muy extensa para lo que el director quiere expresar en la pelicula.Carece de total dinamismo la narrativa del filme y es imperdonable que no halla musica en todo el film.
Los actores son buenos pero parecen atrapados en un guion que les da poco margen a ser actuaciones destacadas.
Muchisima gente se fue indignada del cine al verla.No gustó para nada.Espero que el INCAA piense mejor a la hora de financiar o apoyar peliculas asi.
Anónimo... el INCAA no financió la película, sólo prestó su nombre para tener un "status" porque saben que la película y la directora son reconocidas en el exterior. Los que realmente financiaron la película fueron los hermanos Almodovar, entre otras productoras francesas, asi que desgraciadamente el país no puede financiar estas películas porque no las entienden y deciden financiar 100 % lucha...
"La mujer sin cabeza" me lleva a pensar en el filósofo Rudolf Otto (1869-1938) y en su libro sobre Lo Santo (Das Heilige, 1917).
Extraigo algunas consideraciones, acerca del pensamiento de Otto, del libro “La filosofía del siglo XX” de Juan Carlos Torchia Estrada:
El punto de partida de la teología de Otto es el análisis del sujeto religioso. La fuente del conocimiento teológico es el análisis de la vivencia religiosa. Pero esta reflexión se encamina a determinar el objeto de la religión, lo santo, que Otto denomina también lo numinoso.
No hay que creer, sin embargo, que de este objeto pueda tenerse un definido saber teórico; al contrario, se capta únicamente por medio de vivencias emocionales, es irracional, y todo lo que puede saberse de él es por la repercusión que provoca en el ánimo del que lo experimenta.
El enfrentamiento con lo numinoso es una conmoción religiosa particular, que origina el “sentimiento de ser criatura” (Kreaturgefühl). Este sentimiento no consiste sólo en sentirse creado y dependiente, sino en una conciencia de la propia nada frente a la omnipotencia de lo numinoso, frente a lo que Otto denomina su majestad.
Lo numinoso se presenta al sentimiento como un tremendum, como algo terrible e inmensamente elevado, que estremece y hace enmudecer; pero el miedo que provoca es sobrenatural y completamente distinto de nuestros naturales sentimientos de temor. Más bien se parece al pánico demoníaco de los primitivos. En parte esto ocurre por su carácter misterioso, oculto, incomprensible: es lo “totalmente-otro” (Ganzandere), y no puede provocar sino estupor. Pero además de un mysterium tremendum, es un mysterium fascinosum, es decir, algo que atrae y fascina, que estimula el deseo de unión y arrebata hasta el éxtasis…Tremenda es también la cólera de Dios, que la Iglesia racionaliza, explicando que nuestra extrañeza ante ello resulta de no comprender bien los designios divinos.
LUCRECIA COMO SIEMPRE GENIAL... TAL VEZ NO SEA LA MEJOR DE SUS PELÍCULAS... PERO NUEVAMENTE NOS DEJA VER UN UNIVERSON TAN PERSONAL, QUE POCOS CINEASTAS SON CAPACES DE CREAR.
OJALA SE HAGAN MÁS FILMES COMO ESTE EN LA ARGENTINA.
Bien marcado que una clase social está al servicio de otra, la vida del inferior en clase social importa menos?
Situada en un pequeño pueblo del norte, o grande, no sé, convencionalismos y hábitos de clase bien marcados, religión metida en el cotididiano, ritualizada, el conflicto moral destacado, sin palabras, es ansiedad? o está traducido a pensamientos concretos y dolor moral reconocible? La reparación del personaje: dar ropas, mezcla la desposesión o carencia de una clase, esclavizada por otra como la verdadera cuestión ética evadida por la sociedad burguesa?
El cuidadodesinterés por la lógica de la descripción, por un lado destaca el conflito interior como el relato; por otro me hace acordar a D. Lynch, uno se pregunta por la coherencia del relato y no tiene sentido preguntárselo
La peli esta muy buena, si es un poco densa pero este personaje extraño "sin cabeza"te lleva en la hora y pico de la peli a reflexionar sobre lo vacio y solitarios que se pueden sentir algunas personas mas alla que aparenten otra cosa y que a veces encontras la contencion en el lugar menos pensado...ta buena
Todos los q dicen q la película es "mala, densa, aburrida, etc" (lo cual deben pensar de las otras pelis de martel tb, sin lugar a dudas)es por q REALMENTE NO LOGRAN ENTENDER !! dios santo !!! no les llega, no les da la cabeza, no están a costumbrados a pensar en un cine, no sé... pero ojalá vieran lo q realmente hay detrás de sus pelis,...CON CARIÑO LO DIGO, PERO PADECEN DE UNA ABSOLUTA CARENCIA DE IMAGINACIÓN, en todos los sentidos, si se imaginaran lo equivocados q están ...como mínimo ... repensarían lo q dicen, no es al vicio q haya un grupo q realmente la valora como tal...
Coincido con Julieta.
Antes de opinar aquellos que hablan mal de este tipo de peliculas realmente deberian aprender que existe mas de un tipo de cine y que principalmente el cine funciona como un medio de expresion. Distinto de aquel cine que ÉL debe estar acostumbrado a ver, que por el contrario funciona como medio de dominacion.
Si aún le interesara poder apreciar la expresion de otras personas, deberia interiorizarce en un monton de detalles y saberes que le permitirian disfrutar.
Que pensará entonces de "Pickpocket"(R.Bresson)?? O de infinitos ejemplos...
Y la musica esta perfectamente aplicada en su momento debido!!!. Tanto trabajo de s. ambiente y climas...
En fin... sigan mirando sus peliculas favoritas...
Me pareció genial mientras la veía, y aún mejor después, cuando pensaba en ella. Martel es una genia, quizás la mejor directora argentina de la actualidad. El manejo de los climas -tanto físicos como psicológicos- , la incertidumbre de la historia -se me hace como una suerte de policial negro, donde las pistas se van develando paulatinamente-, la cotidianeidad pueblerina tan opresivamente descripta... Quizás lo único que puede criticarse de la directora es su obsesión con ciertos temas -situaciones incestuosas, por ejemplo- que ya se vuelven repetitivas en toda su obra... aunque para la película en sí, como producto independiente, están bien.
se supone que es la mujer sin cabeza y en esa foto la mujer tiene cabeza pero esta re bueno lo que escribio es un genio te felicito
Anoche vi la peli y la verdad es que no me gustó. Y no es que no me gustó por no estar acostumbrada al cine no convencional o no poder disfrutar del cine de autor, sino todo lo contrario. Me parece que Martel hace películas para snobs que piensan que lo poco claro (narrativamente hablando) es artístico. Por empezar las actuaciones - la actriz principal tiene que agradecer que le hayan dado un papel anodino, ya que otro papel no podría sostener- son pésimas y bastante inverosímiles, básicamente por el lenguaje de los personajes (son porteños,no? -excepto los personajes secundarios- algunos de los cuales tratan de meter modismos norteños o pueblerinos). La historia en sí es chiquita, no está mala, pero tiene gusto a poco. Sí que crea un "clima" (como dicen, propio de Martel)pero creo que la "gran rareza" (o excepcionalidad) de la directora se basa más que nada es hacer poco identificables cada una de las situaciones que se presentan . Y eso crea una atmósfera de indefinición que cansa por repetición del recurso. Además, si te ponés a ver la película dos veces, vas a encontrar que no se trata de huecos que se dejan para llenar por el receptor, sino de incoherencias abiertamente puestas ahí como efectismo.
Me parece que es una directora muy inflada por la crítica argentina. Me parece pretenciosa, pero no porque "no se entienda" o porque no sea para todo público sino porque para ser verdaderamente artística, rupturista y vanguardista le falta mucho.
Y qué equivocados están los tontos que piensan que si no te gusta o te aburre es porque sos pochoclero o mente-cerrada. Qué ignorancia, qué mentalidad cerrada la de ustedes que se conforman con cualquier huevada que pase por "rarita" sin analizar (excepción hecha del autor de la entrada que da argumentos).
Saludos
Liliana concuerdo con que la película entra dentro de un discurso sobre lo que es el cine... Decir que es Snob y rarita y convertir eso en una critica es tan cerrado y estúpido como decir que el que no la entiende es un idiota. La pelicula apuesta a un tipo de cine, posee una posicion firme y es una obra de arte solida...
Aun asi puedo no gustar, ¿porque no? el analisis de este fenomeno quizas si admita distintas aristas y causas pero creo que no puede negarse lo que he mencionado en el párrafo anterior.
No hace mucho he aprendido a disfrutar este tipo de cine, a veces con mas o menos dificultad o agrado (como reaccion primera hacia lo que uno no esta acostumbrado), pero de seguro la experiencia es algo que me ha enriquecido en el punto que encuentro una diferencia con otras "formas" de hacer cine, donde he logrado encontrar en la imagen otro estatuto del que se propone en la epoca actual.
Saludos
Lilián, cuando decís: "la directora se basa más que nada es hacer poco identificables cada una de las situaciones que se presentan", ¿no pensás en las situaciones poco identificables del "mundo real"?
¿No estamos viviendo un momento en donde la identidad está mermada? Esto va desde lo ideológico (ya no se sabe quién es de derecha, qué es la izquierda, etc.), hasta lo corporal (pensemos en las tribus urbanas que proponen una apariencia asexuada, o bisexual, donde es imposible diferenciar quién es hombre y quién es mujer)
No creo que la película sea efectista, me parece que promueve la reflexión. Una película como La Ciénaga no cuenta con diálogos azarosos, cada silencio y cada murmullo está calculado.
Por otro lado, en referencia a lo que dice Matías de Mar del Plata más arriba: ¿es necesario que haya un conflicto claramente definido? A lo mejor ni siquiera la directora tiene en claro cuál es el norte de su película (no es el caso, pero me parece que vale para otros films) ¿No se puede expresar la desorientación?
No sé ustedes, pero el hecho de que no haya conflicto ya es un conflicto en sí. ¿Qué pasa con las metas, con los proyectos, con las utopías? ¿Será que los que no tenemos cabeza somos nosotros?
amo a lilian y a mge, amo las criticas porque se vuelven criticas de si mismas y crean un universo nuevo. no se dan cuenta cuando menos cerrado queremos ser mas cerrados somos
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